Arranca una campaña por el ‘No’ a la nueva Constitución



Propaganda gubernamental en una calle de La Habana. (RADIO TAÍNO) Llamado de No Somos Desertores, Somos Cubanos Libres. (FACEBOOK)

Una veintena de organizaciones de la sociedad civil cubana ha iniciado una campaña para promover el «No» a la Constitución aprobada este sábado por la Asamblea Nacional del Poder Popular y que será llevada a referendo el próximo 24 de diciembre.

«Pedimos que votes ‘No’ en el referéndum, porque esta Constitución es una careta para el mundo y no resuelve tus problemas», dicen las organizaciones firmantes.

«Cada vez es más difícil conseguir comida, el salario no alcanza y las viviendas se nos caen. Los hospitales hoy no funcionan por la falta de médicos, la escasez de medicamentos y las pésimas condiciones. El sistema de educación está cada vez peor», enumeran.

«El régimen mantiene la represión contra quienes exigen sus derechos. De la ayuda que envían nuestros familiares de afuera, nos quitan casi el 20%», añaden.

«Pero mientras el ciudadano pasa dificultades, a los dirigentes no les falta nada y se hacen ricos. Por eso creemos que este es el momento de que comencemos a plantarles cara», afirman.

«Pedimos a nuestros conciudadanos que voten ‘No’ a una Constitución que es antidemocrática y desconoce la pluralidad de la sociedad cubana», insisten las organizaciones.

«Sabemos que este no será un referéndum en condiciones democráticas. El Gobierno cubano no permitirá igualdad de oportunidades entre las campañas del ‘Sí’ y del ‘No’, en cuanto a recursos, participación en medios de comunicación y actos públicos», advierten.

«Tampoco confiamos en la Comisión Nacional Electoral, ni en el sistema estadístico del régimen cubano, pero no renunciaremos a que le llegue el mensaje alto y claro de una parte importante de la ciudadanía que está cansada de 60 años de fracasos», concluyen.

Según el Gobierno, la Constitución aprobada por la Asamblea Nacional incluye un 60% de cambios con respecto al texto original, circulado durante tres meses en una «consulta popular» tutelada por el Partido Comunista.

Tanto de la redacción del Proyecto de Constitución como en el texto final se encargó una comisión encabezada por Raúl Castro.

Pese a los cambios, la nueva Constitución mantiene el papel del Partido Comunista como la «fuerza política dirigente superior de la sociedad» y reafirma el control estatal de la economía. Reconoce el papel del mercado y otras formas de propiedad, pero afirma que Cuba «no volverá jamás» al capitalismo porque «solo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena».

Algunos reclamos, como la autorización de la existencia de otros partidos políticos y medios de prensa independiente, y la posibilidad de elegir directamente al presidente del país, fueron desoídos.

En el referendo del próximo 24 de febrero los cubanos solo podrán decir Sí o No al texto completo; o sea, no existirá la oportunidad de rechazar laguna de sus partes.

«Diremos con nuestro voto ‘Sí’ a la Revolución», afirmó Miguel Díaz-Canel este sábado al cerrar la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Las organizaciones que piden a los cubanos rechazar la nueva Constitución son: Artistas contra el Decreto 349, Asociación Damas de Blanco, Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP), Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR), Cuba Independiente y Democrática (CID), Cuba Piensa, Foro Antitotalitario Unido (FANTU), Fundación Cubana por los Derechos LGBTI, Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana (MDJC), Movimiento Ciudadano Reflexión y Reconciliación, Movimiento Cubano Reflexión, Movimiento Maceista por la Dignidad, Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), Observatorio de Derechos Electorales (ODE), Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, Proyecto Di.Verso, Red de Apoyo OCDH y Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

En su sitio en Facebook, el grupo No Somos Desertores, Somos Cubanos Libres —entre cuyos integrantes se encuentran centenares de profesionales de la salud que han abandonado misiones en el exterior— pidió también votar contra la nueva Constitución.

«No a la Constitución que nos tilda de ‘traidores a la patria’ por abandonar un contrato laboral y promueve el enfrentamiento entre cubanos por su forma de pensar (Art 3). No a la Constitución que no garantiza los derechos ciudadanos y humanos del pueblo cubano. No a la Constitución que nos niega el derecho al disfrute de la familia, en detrimento de los intereses de la nación. No a la Constitución que no une, ni representa a todos los cubanos», publicó el grupo.

La UNPACU llama a la unidad de la oposición

La UNPACU, una de las mayores organizaciones opositoras del país, publicó por su lado una declaración en la que consideró que la Constitución aprobaba es «peor de lo que muchos esperaban» y llamó a la unidad para rechazarla.

La nueva Constitución «es inadmisible para toda persona honrada», dijo la UNPACU. «Niega derechos elementales, restringe libertades básicas». Con ella «continuaremos oprimidos y en la más profunda miseria».

Mencionó específicamente el Artículo 5, que garantiza el poder del Partido Comunista y «hace de Cuba una nación bajo férrea dictadura de tipo estalinista».

«El Partido Comunista no puede atribuirse la representación de la nación. El partido viene (…) de una parte del pueblo. El pueblo somos todos. Un partido no puede representar ni dirigir arbitrariamente a todos», señaló.

«Decir que ‘solo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena’, resulta una ofensa a la inteligencia y una total ceguera a 60 años de indigencia endémica e incompetencia crónica», consideró por otra parte la UNPACU.

«Acuñar constitucionalmente el rancio término de ‘internacionalismo proletario’, es reconocer la vocación opresora con que esclavizan a los profesionales cubanos en el extranjero, y la injerencia política en países como Venezuela y Nicaragua, totalmente destruidos», advirtió.

La UNPCU defendió que el referendo del próximo 24 de febrero no debe ser ignorado.

«En una votación, amañada o no, el que deja la boleta en blanco y el que se abstiene, ambos, dejan la decisión en manos del que vota o el que amaña», explicó. «Un masivo y rotundo ‘No’ es la opción más efectiva para hacer fracasar este nuevo plan de la dictadura».

Para hacer posible un No «masivo y rotundo, todos los que (…) deseamos una Cuba libre, justa y próspera, debemos ponernos de acuerdo ya, los de dentro y los del exilio, y comenzar a articular una sólida e inteligente campaña», dijo la UNPACU.

Admitió las dificultades que suele tener la oposición cubana para ponerse de acuerdo.

«Dejemos a un lado, por amor a Cuba y a su libertad, hasta el 25 de febrero de 2019, todo nombre de organización, todo proyecto, toda campaña, toda diferencia, y concentrémonos en lo que ahora urge», propuso.

«Después del 24 de febrero, teniendo en cuenta lo que seamos capaces de lograr unidos, debemos continuar, con energías redobladas, y la mayor unión, la lucha por el fin de la opresión y la miseria».

«La campaña por el ‘No’ es deber de todos», no solo de los opositores. «Si no la convertimos en la campaña de todos los buenos cubanos de dentro y de la diáspora que deseamos una patria libre y próspera, no tendremos el resultado necesario», consideró la UNPACU.

Llamó a crear equipos que observen el referendo. «La tiranía cometerá fraude, detendrá activistas, amenazará a muchos, violará una vez más sus propias normas, pero unidos le haremos las cosas más difíciles y tendremos pruebas y datos suficientes para desmontar el fraude», concluyó.



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