El régimen adjetiva la autoridad del PCC y reafirma el destino ‘comunista’ de Cuba



El secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, entre Miguel Díaz-Canel y Salvador Valdés Mesa. (CUBADEBATE)

La Asamblea Nacional restituyó en el proyecto de nueva Constitución —como había sido ya anunciado— el destino «comunista» de Cuba, suprimido en la versión inicial del texto que fue a «consulta» popular, y añadió precisiones al papel del partido único.

La explicación fue ofrecida por el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta Álvarez, coordinador de la comisión de redacción, ante el plenario de la Asamblea, que debatió el viernes el proyecto.

El texto, que previsiblemente aprobarán los diputados este fin de semana, será llevado a referendo el 24 de febrero.

La web oficial Cubadebate publicó varios cambios entre los que destacan algunos de corte político e ideológico.

Según el reporte, en el preámbulo del Proyecto de Constitución se especifica que Cuba «no volverá jamás» al capitalismo, «como régimen sustentado en la explotación del hombre por el hombre»

En el fragmento que afirma que «solo en el socialismo el ser humano alcanza su dignidad plena», se añadió «y en el comunismo».

En el Título 1, «Fundamentos políticos de la nación», es donde aparecen los nuevos matices sobre el papel del Partido Comunista (PCC).

En el Artículo 5 se incorpora el avance hacia la sociedad «comunista» (decía «socialista») y, donde estaba escrito «marxista-leninista», se elimina el guión, porque en opinión de varios catedráticos era una formulación con un matiz estalinista. Queda «marxista y leninista».

En ese mismo artículo se adjetiva la «fuerza superior» del Partido Comunista con la palabra «política».

«El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado», dice ahora el texto.

«Lo primero a plantearse es que el Partido no está situado por encima de la Constitución; como ente político viene obligado a acatarla y es también su defensor», reiteró Acosta Álvarez, quien ya en octubre pasado se había aplicado en aclarar el tema, después de que en la sesión de la Asamblea Nacional realizada en julio describiera al PCC como un suprapoder fuera del alcance de la Carta Magna.

«Asimismo, en su actuación (el PCC) no debe sustituir los órganos estatales y administrativos, pues estos tienen atribuciones y competencias definidas por la Constitución y las leyes», agregó el funcionario.

El Proyecto de Constitución mantiene la prohibición de la existencia de medios de prensa privados. Asimismo, que la adquisición de otra ciudadanía no implica la pérdida de la cubana.

En cuanto a la economía, reconoce la propiedad de personas naturales y jurídicas, nacionales y extranjeras.

Acosta Álvarez reiteró que la empresa estatal socialista sigue siendo el actor principal de la economía, y añadió que hay que abandonar los prejuicios hacia las formas «no estatales» y el papel del inversión extranjera, una fórmula que se ha vuelto habitual en la retórica del régimen.

«Lo que define la Constitución sobre todos los actores económicos, es preciso aceptarlo sin prejuicios. Nuestro modelo no se parece a nadie, es autóctono, es el modelo socialista que hemos decidido construir», dijo.

En lo referido a la concentración de la propiedad, que el Gobierno insiste no permitirá, se adiciona que el Estado «garantiza una más justa redistribución de la riqueza».

Raúl Castro, primer secretario del Partido Comunista, ha asistido a esta sesión de la Asamblea Nacional.

«Complejo escenario»

Los diputados «examinaron» el viernes los resultados económicos de 2018 y los planes para 2019, que el Gobierno presentó, como es ya habitual, dentro de «un complejo escenario», marcado por el «recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos».

La reunión se produce mientras los cubanos sufren escasez de harina y huevos, el empeoramiento del transporte urbano y el aumento carestía de la vida.

El ministro de Economía, Alejandro Gil, dijo que la economía cubana creció un 1,2% en 2018, por debajo del 2% previsto.

«Otra vez este desempeño contrasta con una realidad que se sigue pareciendo más a una recesión», dijo el economista Pavel Vidal en un reciente artículo, según citó la AFP.

Gil también admitió que La Habana no tendrá la capacidad para honrar todos sus compromisos de deuda en 2019, debido a complicaciones económicas internas, y que establecerá «un nivel de prioridad».

El Gobierno ha logrado renegociar exitosamente gran parte de su deuda externa, principalmente con el Club de París.



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