Está frente a mí en el tren un indigente cuyo rostro es muy similar al que nos describen de Jesús, que tanta controversia genera porque sus ojos azules -presuntamente- no son de la zona. En la Biblia dice que cuando vuelva Jesús confesará que se manifestó ante nosotros en el rostro del hambriento, s…

Está frente a mí en el tren un indigente cuyo rostro es muy similar al que nos describen de Jesús, que tanta controversia genera porque sus ojos azules -presuntamente- no son de la zona. En la Biblia dice que cuando vuelva Jesús confesará que se manifestó ante nosotros en el rostro del hambriento, sediento, etc. y que estará a la derecha de su Padre quien le haya alimentado y saciado la sed.
La gente tiende a evitar sentarse junto a gente así en el tren, pero hoy fue la excepción. Se ve que la piedad se potencia en Semana Santa.

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